sábado, noviembre 8

Ausente

Marina se miraba al espejo mientras peinaba su profusa cabellera ondulada y de un bello castano brillante. Tenia el reflejo inconciente de fruncir la boca mientras alternaba su mirada de vivaces y grande ojos azules entre el cabello, el peine y lo que pasabe adetras de ella. Una vez conforme con el peinado, dejo el peine, tomo el lapiz labial y se pinto discretamente la boca que aun mantenia fruncida como en un perpetuo y coqueto OH.

sábado, mayo 11

Indigestión de Emociones (Gastromalestar somatizando mierda)

Tengo arcadas desde que me levanto, quisiera decir que sólo puedo tomar líquidos pero lamentablemente aún puedo ingerir mi ración de grasas y carbohidratos y los del prójimo también...soy un atado de ansiedad compulsiva patética que quisiera comer algo envenenado para terminar con el dolor de alma permanente.

Estoy en estado catatónico permanente tratando de asimilar la sangrienta contienda en el mundo circundante...no sé cómo ni por qué a veces me dejo llevar al mismo estado neurotizante...oh mann so eine Sceisse...egal...hay que ser un buen surfer...no carese de la tabla y tener claro que sólo se trata de una ola...quizá es que todavía no sé si se trata de estar en la orilla comiendo arena y saltando olas o nadar hacia el límite adentro de la ola...donde hay paz. (aunque debes saber mantenerte a flote)

domingo, abril 28

Rendèz Vous a Montreal

Un bus verde pasa raudo por la ruta 68 hacia el aeropuerto; a bordo en el segundo piso hay un tipo sentado mirando por la ventana. Sus ojos cafés brillan pensando en lo que aquel viaje le depara. Hace veintidos años que no ve a esa francesa. El bus se detiene frente al terminal del aeropuerto internacional; él toma su mochila y se baja. Entra y se dirige al counter. Una chica sonriente le hace la señal para acercarse.

- buenas tardes
- hola, quiero enlistarme para el vuelo a Atlanta por favor
- permítame su pasaporte
- si, aqui está
- ¿va a chequear equipaje?
- si, esta mochila
- ok tiene que esperar hasta el cierre del counter para que le informemos si puede viajar hoy o no

El asiente y se retira del counter sin emitir sonido, no es la primera vez que viaja en esas condiciones; como pasajero sujeto a espacio, o como diría un colega de línea aérea: "pasajero sujeto a humillación". Se dirige hacia el café a la entrada de migraciones donde amenizará la espera tomando un capuchino y leyendo algún buen libro.

jueves, abril 18

oh mann... !


El cielo anaranjado del atardecer se mira al espejo en el azul del mar mientras en algún lugar de Olmué se oye un rugido de motor y un auto que rápidamente dobla en una curva en dirección a la casa del portón de madera. Tras el auto, una estela de tierra va nublando la nitidez de la tarde mientras hace desaparecer la huella de la pequeña calle sin salida donde está la tan eperada fiesta. El auto se detiene, de él bajan K y M riendo y hablando a toda voz en alemán como siempre; abren el portón de madera y entran a la casa.

Mientras K empieza a desempacar sus discos y revisar su tornamesa para empezar la tocata, M escanea el lugar con la mirada mientras sonríe y saluda a todos totalmente des inhibido, como si los conociera a todos desde siempre. La energía de este par de encantadores truhanes es muchas veces una fresca brisa de vida y otras veces simplemente una vehemente patudez que ha costado un par de malentendidos y conflicto. Oh de cuántos episodios fui testigo...


Ya han llegado una treintena de personas desconocidas que pululan y beben los clásicos spirits de estas fiestas chilenas, esperando que comience el DJ a sonar su mejor stock de música electrónica. M rápidamente se ha conseguido un vaso con whisky o algún otro brevaje en las rocas...clink, clink y se dispone a disfrutar de otra jornada de carrete...y digo jornada porque para estos vigorosos muchachos una fiesta no se circunscribe a ciertas horas de la noche sino que depende directamente de la durabilidad del cuerpo bajo influencia de psicotrópicos extremos en un ambiente de estímulos externos múltiples y constantes; y por supuesto sin sentido alguno de la obligación o responsabilidad que logre interrumpir tan impetuoso trance...en suma, estos modelitos podían estar tres días de fiesta como dignos herederos del imperio romano sin siquiera desarrollar ojeras o aparentar cansancio...héroes de amistades locales, paladines del carrete, miembros honorables de cuanto boliche nocturno existiera y clientes memorables de todas las fiestas habidas y por haber...todos los conocían y querían estar con ellos, era como perteneces al jet set de la perdición y el desorden ! qué manera de gozar descaradamente la vida...todo lo demás...simplemente era provisto por el maravilloso universo que siempre los protegió y abasteció silenciosamente a lo largo de su exaltada juventud.

De un momento a otro los ánimos de M pasaron de euforia a furia, lo cual era bastante frecuente en estas circunstancias especialmente si ya había algo de alcohol en la sangre. Comenzaron los gritos vociferantes en alemán de un lado a otro del living de esa casa, de M a K, pasando por los testigos atónitos que quizá pensaron que pronto aparecería la cámara del reality show desde debajo de la mesa improvisada del Dj o detrás de las cortinas... pero no, la cámara no apareció y nuestros personajes de cómic siguieron vociferando desfachatados y ruidosos como era habitual entre ambos. La discusión probablemente tuvo relación con algo tan vanal y poco significante como cuál era el primer disco a mezclar en las tornamesas o si iban a correr los muebles hacia la terraza; sin embargo el volumen de ambos y el efecto de dureza otorgado por el idioma alemán hacía sonar esta una pelea a muerte entre dos que estaban próximos a batirse a duelo de balazos como en el far west...Supongo yo que un descenlace de esa índole era lo que pasaba por las cabezas de aquellos sorprendidos espectadores a quienes probablemente se les pasó la plácida primera etapa de somnolencia alcohólica al escuchar semejantes gritos en idioma Hitleriano.

La discusión terminó como siempre...M dió el último grito, dejó su vaso por ahí tirado y partió de aquella casa hacia la calle, totalmente ofuscado y sin rumbo. A partir de entonces la historia se torna surrealista porque los acontecimientos ocurridos son dignos de una película de Mel Brooks. A poco andar se acabó el pueblo y comenzaron los tropiezos...












lunes, febrero 11

De Paseo en la Tierra

Somos realmente nosotros quienes decidimos en qué vida queremos encarnar? Qué sentido tiene saber con anticipación acerca del sufrimiento o desgracia que pueda venir con esa encarnación, quién querría ser tan masoquista? O es que sólo sabemos que existe una infinita red de posibilidades que se va tejiendo a medida que la conciencia decide, y entonces tenemos una breve sinópsis de nuestra vida que luego se repetirá como un dejá vu por el resto de la existencia en este plano? Cuál es el objetivo en primer lugar, para iniciar tal viaje en el universo de infinitas posibilidades?

O es que de antemano sabemos la inclinación de la conciencia encarnada y por ende nuestro propio destino? Elegimos entonces nuestro destino como quien elige las materias a cursar en el siguiente año universitario? Estamos incluso eligiendo nuestra propia perdición cuando decidimos convertirnos en una conciencia dormida y perdida en el vacío de la materia exacerbada en odas al ego y sus maléficos efectos?

Si somos parte de un ser divino que nos dió la vida y nos ama; por qué tenemos amnesia y libre albedrío al mismo tiempo? Por qué despertamos tan tarde a la verdadera conciencia y a las reales caras de quienes nos rodean? Qué cruel juego el de acercar nuestra verdad cósmica y lucidez a los momentos más extremos de nuestra existencia: la niñez y la vejez… o es acaso la hipnosis de nuestro tiempo “útil” una burla a nuestra intuición innata?

La lucha del hombre contra el destino…si el universo tiene infinitas posibilidades que se van tejiendo en el tiempo y en la existencia eso significa que no hay destino; que como bien dice el poema “se hace camino al andar” y por eso es que en la lucha contra el destino es el hombre el vencedor…y la victoria es un mero reflejo de aquella conciencia divina que eligió esta vida para aprender y vencer…

Si tan solo la conciencia divina estuviera presente por mas tiempo, si por misericordia divina no se adormeciera al final de nuestra infancia para resucitar eventualmente, antes o después, según sea nuestra etapa de evolución del alma: en la pubertad por una experiencia traumática, en la juventud por un accidente invalidante, en la madurez por experiencia, o al final de la vida por misericordia de los maestros…o nunca, hasta la siguiente y subsiguiente reencarnación por los siglos de los siglos…hasta que uno se reencuentre con la luz desde donde vino al inicio de los tiempos por alguna razón misteriosa que sólo se devela en la sala de break de la quinta dimensión en cada intermedio entre reencarnaciones.

Te sientas a la mesa sabiendo que estás exhausto pero no sabes realmente de qué, pues ya empiezas a olvidar todo de nuevo y tu vida pasada es como un sueño antes de despertar: vívido unos minutos, incongruente con los primeros rayos de luz de la mañana, un borrón más en tu memoria al medio día. Entonces yo me pregunto, quién posee un sano juicio para elegir la siguiente materia? O es que me falta otra etapa antes de siquiera estar habilitada para elegir una nueva materia? En otra dimensión, un estado de conciencia impensable, el todo unificado con lo divino y lo sabio, impulsado por el amor; y vamos, por algo de masoquismo intrínseco que nos hace volver, como cuando vas manejando frente a un accidente y disminuyes la velocidad para ver algo de la terrible escena. Es eso lo que nos hace volver?

O es quizá el antojadizo caos del universo el que nos hace convertirnos en diversas materias como si fuéramos estrellas o planetas en distintas etapas de evolución universal? Si así fuera entones, como la vida del universo, nuestra existencia tampoco es eterna…probablemente en ese escenario nuestra existencia estaría directamente afectada por casualidades tan benéficas como funestas y la supervivencia sería una mutación supreditada a nuestra capacidad de adaptarnos, tal cual hacemos como seres humanos, a las nuevas condiciones existentes; con poco o nada de libre albedrío a nuestro alcance, mas que aquel proveniente de quien haya creado el todo y que se encuentre con ganas de jugar un poco a la película de acción con las piezas de su enigmático puzle…el caos sobre el propósito?

Ese parece ser más el panorama del universo, y de nosotros por añadidura…suena lógico no? Y entonces para qué todos los mensajes de los dioses desde el principio de los tiempos? La vida después de la vida, la existencia de otros mundos invisibles…el viaje hacia el mas allá; la divinidad que nos circunda latente e invisible, sensible a la percepción de músicos, pintores, poetas, líderes espirituales como el mismísimo hijo de Dios…Jesús…qué hay de toda esa innegable inspiración sublime disponible para toda aquella alma sensible dispuesta a escuchar lo inaudible?

Es en ese silencio lleno de música donde lo divino, la conciencia y el arte se juntan a filosofar sobre esta existencia etérea casi eterna de nuestra alma omnipresente y nuestro espíritu universal.

Entonces quienes por bendición de hiper sensibilidad o fé absoluta en lo que no se ve, deciden venerar la belleza de lo invisible se convierten en portales de tránsito a esos mundos para otros, dándole entonces un nuevo y grandioso sentido a la existencia. Servir al todo sin egoísmo, como lo haría una célula de nuestro cuerpo durante su completa existencia, sin dudas ni cuestionamientos viniendo con claridad desde la luz y yendo a paso decidido de vuelta hacia ella.

miércoles, enero 30

El Hombre Invisible

Al llegar al semáforo para cruzar Apoquindo ví una figura que desentonaba con el escenario circundante; era ese hombre que siempre merodea por ahí, de pelo oscuro crespo desordenado, cubierto de mugre negra como hollín y vestido con capas de bolsas de basura negras cual dama de la corte de Luis XVI. El pobre loco deambula por el barrio hablando solo, maldiciendo, recordando; quién sabe... A pesar de lo desentonado de su atuendo el pobre loco pasa casi desapercibido; ya nadie lo ve, su presencia es la anti presencia. Se trata tan sólo de un fantasma del karma urbano? Su sola vista me causa mucha tristeza y desesperanza.

lunes, enero 14

Eurail Pass

"ok, entonces mañana salimos a Roma" decidimos con mi prima Sandra y mi hermano Santiago luego de una breve y carreteada planificación mirando el mapa de Europa. Nos encontrábamos en München, la primera parada de un viaje memorable y delirante. La idea era empezar en el sur desde Roma para luego ir recorriendo hacia el norte: Salzburgo, Bruselas, Amsterdam y volver a Alemania por el norte, un plan perfecto para unas vacaciones perfectas en Europa. 

Al día siguiente nos levantamos temprano y bajamos a tomar nuestro "continental breakfast" de hostal juvenil: mesones largos tipo te club con montañas de panes semi blandos, mermeladas y mantequillas en envases individuales y café pelado desabrido. Después de sustraer del mesón algunos de aquellos suculentos manjares para no morir de inanición durante el día y depositarlos estratégicamente en todos y cada uno de los bolsillos de la parka de Sandrún, abandonamos el comedor sonrientes bajo la mirada suspicaz del adulto responsable del lugar. Subimos una vez más a nuestra habitación y terminamos de acomodar nuestros excesivos bártulos y poco adecuadas maletas con ruedas para dárnoslas de pseudo mochileros paseando por "las Europa..."

Salimos como equecos del hostal para dirigirnos caminando a la estación de trenes. Llegamos directo a pararnos frente a la gigante pantalla de itinerarios con los andenes, destinos y horas de salida: anden 12 Roma, 8:45AM. Eran casi las 8:40 así que corrimos por los andenes hasta llegan a nuestro tren que con el frío de la mañana echaba vapor como en una película nocturna de Londres.

Subimos al primer vagón y comenzamos a recorrerlo para buscar asientos, lleno; seguimos al siguiente vagón, lleno; recorrimos los 8 ó 10 vagones de ese bendito tren y no pudimos encontrar un sólo asiento libre. En una fracción de segundo nos miramos y en una decisión de vida o muerte Chago agarró todas las maletas y bolsos en sus dos brazos y sin titubear -ni mirar si venía algún incauto directo a recibir semejante cargamento encima- los lanzó fuera del tren al vacío hacia el anden; luego se lanzó él y nos ofreció una mano para saltar a Sandra y a mí. Una vez en tierra y jadeando de adrenalina escuchamos el silbato furioso del alemán despachando el tren que lentamente comenzó a avanzar. Mientras hacía sonar su silbato nos miraba con el ceño fruncido con la clara intención de echarnos la bronca apenas terminara de sonar su silbato. Agarramos todo y volvimos a correr desastrados hacia la pantalla de itinerarios.

Hmm...y ahora qué?...el próximo tren sale en 10 minutos destino Amsterdam, dijo Sandrún, Amsterdam ! exclamó Chago en éxtasis...ok, nos vamos a Amsterdam entonces, dije yo mientras me colgaba de un hombro mi bolso de mano, ya arrepentida antes de siquiera empezar la travesía de sólo pensar en el acarreo de tanto equipaje inutil. De vuelta a los andenes, subimos al tren y oh, alabado, hay asientos libres para desplomarse y disfrutar de unas cuantas horas de silla mecedora en tren.

Al fin, nuestro viaje había comenzado...